El Maronismo

Fundada por San Marón hacia finales del siglo IV y principios del V. La Iglesia católica maronita está en plena comunión con la Sede Apostólica de Roma, sin renunciar por ello a sus estructuras y rituales propios.

Antes, al igual que a las demás Iglesias orientales católicas se le solía aplicar a la Iglesia maronita el término uniata, pero este término actualmente no es solo considerado despectivo sino también inexacto ya que se refiere a las uniones parciales con Roma y los maronitas nunca han estado en cisma con el papa.

La Iglesia católica proviene de dos raíces principales: la oriental y la latina, llamada también occidental. En la historia de la raíz oriental existen cuatro importantes sedes de patriarcas: Jerusalén, Alejandría, Constantinopla y Antioquía de Siria. Dentro del mismo grupo de Iglesias que arrancaron de Antioquía, existen dos subgrupos: sirio-occidental y sirio-oriental. La Iglesia maronita forma parte del grupo sirio-occidental.

La Iglesia maronita es la única de todas las orientales que ha permanecido en plena comunión con Roma durante la historia, a pesar de los embates que sufrió a través de los siglos por parte de los monofisitas, los bizantinos, los turcos y los mamelucos.

Historia

Los maronitas eran originalmente cristianos agrupados en torno a Marón, personaje que vivió cerca de Antioquía. En aquellos tiempos la iglesia estaba dividida por cuestiones teológicas referidas a la naturaleza de Cristo: unos afirmaban que el hombre Jesús era Dios, otros sólo reconocían su humanidad; unos veían en él dos voluntades, otros sólo una. La división atravesaba las ciudades, las aldeas e incluso las familias. Marón quiso mantenerse al margen de la polémica y se fue a vivir a la montaña. Tras un tiempo de meditación, formó una comunidad de fieles en torno suyo, que tras su muerte en el 410 tomaron el nombre de maronitas.
En cuanto a las controversias teológicas, los maronitas hicieron radicalmente suya la doctrina del Concilio de Calcedonia (451), que sostenía que Cristo era a la vez Dios y hombre que tenía dos voluntades, humana y divina. Los enemigos de esta doctrina pasaron a ser entonces enemigos de los maronitas, quienes fueron perseguidos y asesinados en gran número. Empezaron entonces a emigrar hacia el Monte Líbano.

Los habitantes de la montaña libanesa eran cristianos, y habían tenido ya contacto con los maronitas anteriormente. La afluencia de exiliados discípulos de san Marón les hizo abrazar la causa maronita. Con la conquista árabe perdieron en gran medida el contacto con Constantinopla y su patriarca, debiendo elegir a su propia autoridad suprema. El primer patriarca maronita fue san Juan Marón (687). El emperador de oriente, acostumbrado a tener bajo su control los asuntos de la Iglesia a través de los patriarcas, a quienes designaba, no toleró la independencia maronita y mandó a su ejército a atacarlos. La batalla tuvo lugar en Amiún y la ganaron los maronitas. El patriarcado maronita se consolida y establece su sede en Kfarhay.

En el siglo XII, debido al contacto con los cruzados, la Iglesia maronita se aproximó a la Iglesia católica, en la que se integró en el siglo XVI.

Las principales comunidades maronitas están hoy en Siria y Líbano, aunque dado que ha sido una comunidad propensa a la emigración, hay numerosos maronitas también en Australia, Francia, Estados Unidos, Brasil, Canadá, México, Colombia y Argentina. El jefe de la Iglesia maronita lleva hoy el título de “patriarca de Antioquía y de todo el Oriente de los maronitas” y tiene su sede en Bkerke (Líbano). El titular actual es Béchara Boutros Raï, nombrado por el Sínodo el 15 de marzo de 2011. El patriarca tiene un vicario patriarcal en Roma y un visitador apostólico patriarcal en Europa.

Los maronitas tienen no solo a san Marón, como patrono, sino también es formadora de otros santos libaneses: san Juan Marón, Nimatullah Al-Hardini, Chárbel Makhlouf y Rafka Choboq Ar-Rayes.