San Juan Marón

El monje ermitaño San Marón fue el sólido cimiento en que se asentaron multitud de hombres llamados por Dios a desempeñar, no sólo, una labor evangelizadora, sino a dar forma a una nación : LÍBANO.

Los maronitas encuentran sus raíces históricas y espirituales, en aquel famoso Concilio de Calcedonia donde se definió de manera inequívoca, la doble naturaleza de Nuestro Señor Jesucristo: VERDADERO DIOS, Y VERDADERO HOMBRE. Los seguidores de San Marón fueron, a lo largo del tiempo, tenaces defensores de esta verdad única, y por ello de una fidelidad a toda prueba a la Sede Apostólica de Roma.

Después de numerosas vicisitudes y enfrentamientos, se sabe, que los maronitas para conservar su libertad y la pureza de su fe, se vieron en la necesidad de refugiarse en el Monte Líbano que desde ese momento fue su refugio y su patria.

Históricamente, el Imperio Romano se había dividido, las invasiones árabes con el naciente Islam se habían sucedido unas tras otras. El Patriarca de Antioquía residía, por aquel entonces, en Constantinopla, capital del Imperio Bizantino, prácticamente preso, a su muerte la sede patriarcal quedó vacante durante largos años –609-676- al término de los cuales fue electo, por los monjes de varios conventos, JUAN MARÓN como sexagésimo tercer sucesor de Pedro en la Sede de Antioquía, Roma dio el visto bueno a esta elección, pero Bizancio vio en ello un ataque directo en contra del Imperio, y decidió apresar al Patriarca. Después de terrible matanza en la que murieron alrededor de 500 monjes, Juan Marón se refugió en al fortaleza de Smar Jbeil –Diócesis de Batrun—aquí, ayudado por su sobrino Ibrahim, quien puso a su disposición numeroso ejercito, combatió y venció a las tropas imperiales y fijo su residencia en el convento de Kfarhai, donde se trasladó el cráneo de San Marón. Juan Marón fue desde aquel momento considerado el Primer Patriarca Maronita, murió en el año de 707 y sus restos fueron depositados en Kfarhai. Hubo paz relativa durante algún tiempo, sin embargo, en el año de 742 se divide La Iglesia de Antioquía en dos: La Iglesia de Antioquía Calcedonia Siriaca Maronita y La Iglesia de Antioquía Calcedonia Melkita Bizantina.

Finalmente en el S. X , después de la destrucción del Convento de Mar Maroun -Siria- el Patriarca Maronita traslada la sede a Yanuh Líbano en 938, de aquí en adelante el Patriarca residirá definitivamente en Líbano.

Es importante hacer notar, que San Juan Marón al ser electo Patriarca, por los monjes de distintos conventos y con la aprobación de Roma, fue de hecho el fundador de LA IGLESIA MARONITA con sede en Líbano. El Papa desde aquella época concede al Patriarca EL PALIO, o sea, la investidura que le acredita como sucesor legítimo en la sede patriarcal.

Desde aquel momento, el pueblo en general, se reunirá siempre en torno a su Patriarca, que no sólo fue un jerarca religioso, sino un líder político que supo responder durante siglos a las necesidades civiles y religiosas de todos los maronitas de la Montaña Libanesa.